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Bienvenido al blog de Julia Jiménez Hens

sábado, 28 de septiembre de 2013



¿Será éste el otoño? ¿Tal vez en invierno...?

Tiene que serlo.



AHORA

¿Cuándo?



Cuando respirar deje de ser una necesidad.




Fuego. Fuego. Fuego.



¿Puedes sentirlo?




Si tú supieras.
Si tan sólo tú lo supieras...




Ésta es exactamente la clase de locura que me daría la vida... 
pero no puedo... 
sin garantías no puedo.

Ojalá yo no fuera tan tonta y las cosas fueran más fáciles.
Aún no he aprendido a tirarme al vacío sin miedo.

Quisiera pensar menos y dejarme llevar más.

martes, 10 de septiembre de 2013


Yo, pastilla efervescente.

Reflexión dormida



¿Por qué cambian mis gustos cada vez que cierro los ojos? Es como si me pasara un tren a toda velocidad entre el hipotálamo y el hipocampo, en alguna parte perdida y difusa de mi cerebro, y generara una corriente de aire capaz de revolver mis gustos y hacerlos volar, como granitos de polen.

Ser vulnerable no es ser débil. Al contrario, sólo una persona firme y madura puede permitirse conocer su propia vulnerabilidad, aceptarla y dejar que se sepa. La persona débil oculta su debilidad, evita los ataques y erige defensa para protegerse y poder huir.
Una armadura pesada siempre esconde un carácter débil.




Nunca podré conocer de verdad a una persona, siempre me quedará algo por descubrir.
Nunca podré entender quién ha creado el color, la risa profunda, la vida.
Nunca podremos llegar a comprender realmente la mentalidad de alguien, porque ni siquiera podremos llegar a comprender la nuestra.

Pero no me importa. Yo no quiero absolutos ni busco la perfección. No quiero un todo o nada.
Soy amante del equilibrio, y de quererme con mis imperfecciones que me hacen tan humana.
Y el ser humano, es maravilloso.


viernes, 30 de agosto de 2013


Qué manía más tonta ésta la de pensar

Usted nunca será una hortaliza porque incluso las alcachofas tienen corazón.



- ¿Qué dices?
- Como te lo cuento.



¿Qué estoy haciendo? Me pregunto.
¿Qué estoy haciendo? No lo sé.
¿Debería saber lo que estoy haciendo?
¿Debería preguntarme lo que "debería" hacer?

PREGUNTAS
DEBERÍAS
Y OTRAS FORMAS DE DEJAR QUE LA VIDA SE ESCAPE ENTRE LOS DEDOS


Viento para el alma



lunes, 19 de agosto de 2013



Antes solía pensar que la edad y la madurez iban de la mano. Pensaba que cuanto más tiempo llevabas vivo, más errores habías cometido y por lo tanto, más habías aprendido. Por eso, de pequeña siempre respetaba a la gente mayor que yo, porque estaba segura de que ellos sabían más que yo y que yo era aún muy ignorante. Según iba creciendo comencé a darme cuenta de que estaba equivocada. Esperaba encontrarme cada vez con gente más madura y sin embargo esto no fue así.
La madurez no va con la edad, si no con la capacidad de aprendizaje. La madurez va de la mano de la humildad, porque sólo una persona que humildemente reconoce que no sabe algo o que se ha equivocado, solo esa persona puede aprender. La madurez va de la mano de la ilusión por vivir, y por ser mejor persona.
Todavía me entristece encontrar personas mayores que tienen una clara falta de madurez moral, social o emocional... Siento lástima porque me doy cuenta de lo mucho que podrían disfrutar de la vida con todos esos años de experiencia si tan solo se decidieran a admitir que pueden estar equivocados, que pueden aprender de los demás.



domingo, 18 de agosto de 2013


Paso y repaso cada sensación, cada pensamiento, cada idea.
Me centro en mi mente. La escucho, o trato de escucharla. Razono y busco una lógica, un hilo de razón, un motivo... un argumento que aparentemente me haga sentir cuerda. Siento que lo tengo, que puedo poner orden, que todo está en su sitio. Siento algo de control dentro de mi caos, y de pronto...
De pronto salta esa chispa y noto de nuevo esa sacudida que me electrifica, que azota cada nervio de mi cuerpo con calambres. De nuevo una ola de energía recorre mi cuerpo, y lo sacude, y me deja completamente fuera de lugar, fuera de juego, fuera de mi ser. Me quita la esencia y me siento indefensa, perdida, incapaz de defenderme... pero al mismo tiempo extremadamente viva y sensible.
Y me arrancas el alma, pero al mismo tiempo me llenas de vida.
Comienzo a ser consciente de que mi razón se ha dormido, y mi lógica ha espirado. Ya no existen las explicaciones ni hay lugar para la convicción... ahora sólo puedo sentir y hacerte sentir.
¿Dónde está la mente cuando mis sentidos entran en ebullición? Cuando las palabras se desvanecen, las frases se vuelven tartamudas y mi mirada se pierde en tus ojos... ¿Dónde quedan mis ideas y mis principios cuando mi alma comienza a agitarse? Mis neuronas se colapsan y mi cuerpo se bloquea, y sólo puedo sentir una arrolladora sensación que me estremece y ante la que no puedo hacer nada. Ante la que no puedo hacer nada.
Y noto cómo mis pupilas se dilatan y mi pulso se acelera. Los pelos de punta, la sangre galopando... y yo solo puedo perderme en tu pensamiento.

Me estoy quemando, pero... ¿qué va a ser de mi si entro en ebullición.?

¿Qué va a ser de mi?




jueves, 15 de agosto de 2013


Amo tener un cuerpo




Nuestro planeta es increíble, admirable, grandioso, impresionante... único.
No hay ningún otro así, no con una vida tan maravillosa, basada en el carbono. No que sepamos.
Somos muy afortunados. ¿Qué digo?... ¡super mega afortunadísimos! En serio, es una suerte.
Es una suerte increíble que se den las condiciones exactas para que se de vida, y para que podamos existir.
Dependemos de las plantas, los animales, la tierra, el agua... incluso de la temperatura, la salinidad del mar... y mil variables más. Y sin embargo, se dan todas, y en su justa medida.


Doy gracias a la vida porque me ha dado capacidad intelectual, y puedo pensar y razonar, decidir, entender... ser libre, y tomar mis propias decisiones. Mil gracias.
Doy gracias a la vida por la educación que he recibido y sigo recibiendo, por la cultura que ahora poseo, y la que aún tendré que poseer. Por mis conocimientos, por las lecciones que he aprendido y las que aprenderé.
Doy mil gracias a la vida por todo lo que me he pasado, por todo. Mil gracias a la vida por las cosas buenas, los momentos tiernos, felices, románticos, alegres, divertidos, sensibles... por todos; y por supuesto también, por los malos, porque he aprendido de ellos, y lo más importante, porque me han enseñado a agradecer todo lo demás.
Doy gracias a la vida por el color, porque adoro el color; porque llena de vida todo, porque me permite jugar y divertirme... Gracias.
Doy mil gracias a la vida por todo; porque es lo más grande que tengo, lo más importante, lo único y todo a la vez.
Gracias vida, de todo corazón.

lunes, 27 de mayo de 2013


Agradecida



En el momento que comprendo que debo amar la realidad como es, sin los debería o no debería, la vida se convierte en un lugar maravilloso en el que estar.
Nunca hay nada que vaya mal en la vida. Permítete disfrutar de la realidad de las circunstancias en vez de imaginar de qué forma crees que deberían haber sido. 
Hay dos formas de vivir una circunstancia presente, vivirla enfadado y discutiendo con la realidad, o vivirla amando la vida, aceptándola como se presenta. No hay más.
No estoy haciendo apología del conformismo, ni mucho menos. Podemos cambiar las cosas y evolucionar, y es maravilloso tener inquietudes, pero no podemos saber con certeza lo que nos deparará el futuro. Lo que si sabemos es lo que tenemos en el presente, que es el que es, no hay más... y por mucho que lloremos, gritemos, recemos o tratemos de hacer magia... el presente es como es. Es la realidad. 
¿Qué sentido tiene enfadarse y discutir con la realidad? 
Me gusta aceptar la realidad, no digo que esté de acuerdo con todo lo que sucede en el mundo, pero trato de aceptarlo. Y aunque no la aceptara, ¿en qué cambiaría eso las cosas? La realidad seguiría siendo la misma... ¡la realidad no está para mi acuerdo ni mi aprobación! De modo que... ¿qué sentido tiene sufrir inútilmente? Creo que aceptando y amando cualquier circunstancia actual soy una persona mucho más calmada, feliz y completa; y consecuentemete, soy más capaz y más eficaz a la hora de solucionar cualquier conflicto o lograr un objetivo o reto personal.
Cuando discuto con la realidad pierdo, ¡pero solo el 100% de las veces!
¿Por qué tendemos a enfadarnos y pensar "debería haber hecho esto", "esto no debería haber ocurrido"? ¿Cómo sabemos lo que debería o no debería ocurrir? ¿Bajo qué criterio creemos saber lo que es mejor para nosotros y el resto de la humanidad? Oh Dios, ¿¡cómo podríamos saberlo!?
Lo que debería ocurrir es lo que ocurre, ¡por eso ocurre!
¿Y si simplemente nos limitáramos a amar la realidad como es? 
¿Qué prefieres, tener razón o ser libre?

Soy una amante de la vida, de la realidad, de lo que es... no porque sea una persona espiritual, sino porque cuando discuto con la realidad, sufro.
Prefiero amar y ser feliz.

viernes, 24 de mayo de 2013

Rescatando reflexiones pasadas





En las temporadas en las que te sientes inspirado y te preguntas el porqué del momento y de su intensidad crees que eres capaz de llegar a apreciarlo y disfrutarlo, aunque tan sólo el disfrute llega a su máximo estado mientras que la apreciación roza los límites de la mediocridad y la indiferencia, aun cuando parece eterna e infinita.

Sin embargo, sólo cuando te ves seco en materia de pensamientos y sensaciones, sólo cuando estás menos vivo que las mareas vivas de mayor amplitud es cuando entiendes tu escasa apreciación. Es entonces cuando lees, escuchas, miras, conversas, observas, atiendes... buscas el clímax de la experimentación. Entiendes que las sensaciones son lo máximo y tus nervios están paralizados, sin entender, sin atención, sin necesidad.

Se enciende una inquietud en tu despertar, y aunque sabes que no te quitará el sueño, eres consciente de su importancia y de la necesidad que su retorno conlleva. Recuerdas en ese momento que tú eres una persona sensible y dependiente de la sensibilidad ajena, y concluyes que sólo la reflexión y la apreciación te devuelven a tu estado de autenticidad, a la verdadera felicidad.

He echado de menos a mi conciencia, a sus reflexiones y sus conclusiones, pero sobre todo he echado mucho en falta nuestra complicidad. Nuestra búsqueda incansable de la felicidad.

Te quiero cosmos, pero antes he de quererme a mi misma.



Me alegro tanto de todo lo que he sido, poco a poco todo ello ha ido formando mi esencia.
Es bello crecer, madurar y aprender errando.

miércoles, 22 de mayo de 2013


Y ahora que he visto la realidad y la he aceptado como es, puedo amarla y disfrutarla.
Estoy en calma. Feliz, serena... en mi sitio.

El Mundo está hecho para ser amado.

miércoles, 15 de mayo de 2013



Últimamente me duele el alma, con intensidad, como solía hacerlo. Es una cuestión existencial, muy humana. 
Estoy volviendo a pensar demasiado, a exigirme demasiado a presionarme demasiado.
La verdad es que estoy locamente enamorada de la vida, lo he dicho y lo diré siempre... y no dejo de estarlo. Pero a veces se me olvida enamorarme un poquito más de mi.
Todos tenemos nuestros defectos, nuestras imperfecciones, nuestras quebraduras de cabeza.
Yo, como todos, tengo momentos. Durante una época llegué a convencerme de que puedo ser plenamente feliz, de que el sufrimiento es un concepto mental, una invención humana; y estoy segura de ello.
Sé que el dolor es absurdo, innecesario, y consecuencia de una frustrante discusión con la realidad. Lo sé. Y aún así últimamente me da por discutir y por sufrir.
Tengo un poquito de miedo, sólo un poquito, no es pánico ni terror como solía serlo por aquel entonces, pero no deja de ser un miedo muy impropio en mi. Yo no soy así. No es que yo sea super valiente y no conozca el miedo, muy al contrario, he aprendido a sacar siempre una enseñanza positiva de cada caída, y le he perdido el miedo a caerme.
Los cambios me asustan, pero incluso llegué a aprender de ellos. En realidad considero que la vida es un aprendizaje constante, y me encanta. Amo aprender. Disfruto aprendiendo.
Pero sin embargo, a pesar de que sé que mi alma y mi espíritu tienen un valor incuantificable, lo olvido con mayor frecuencia de la que debería. Y no puede ser. No puede ser. No puedo permitirlo.
Supongo que por eso escribo sobre ello, para darle la importancia que merece, porque debo respetarme y amarme siempre. Porque mi valor reside en lo que soy, como ser humano, y no en la falsa imagen que a mi mente hiperactiva le da por inventarse.
Surgen tantas preguntas en mi cabeza cuyas respuestas ya conozco...
De hecho ya he vivido todo esto antes, y aprendí de ello, y me hice más fuerte. 

Yo no soy esa persona que a veces creo ser. No tengo nada que demostrar. Amo vivir y disfruto amando.

Me quiero, me valoro y me aprecio.
Todos los días, sin excepción.

(Dios, como necesitaba decirme esto a mi misma)


domingo, 12 de mayo de 2013



El día que descubrí que vivir es tan bonito, que no podía dejar de llorar de felicidad.

Los pensamientos de dolor o de incomodidad de cualquier tipo no pueden ser causados por otra persona .
Nadie excepto yo puede herirme. No hay otra posibilidad. Solo resulto herida cuando creo un pensamiento estresante. Y soy yo quien me hiere al creerme lo que pienso. Esto son muy buenas noticias, porque significa que no tengo que conseguir que otra persona deje de herirme.

Yo soy quien puede dejar de herirme. Está en mi mano. 

Pensar que la gente debería hacer o ser algo distinto 
a lo que realmente hacen y son, es como decir que el árbol 
de allí en frente debería ser el cielo.

Yo investigué eso y encontré la libertad.

miércoles, 8 de mayo de 2013


Cuida tus pensamientos porque se volverán palabras,
cuida tus palabras porque se volverán actos,
cuida tus actos porque se harán costumbre,
cuida tus costumbres porque forjarán tu carácter,
cuida tu carácter porque forjará tu destino...
y tu destino será tu vida.

Mahatma Gandhi





They would be as in love with you as I am

miércoles, 1 de mayo de 2013







Soy salvaje porque mi fuerza no puede medirse, 
mi físico no puede definirme,
mis límites no pueden establecerse,
y mi amor es incuantificable.



Solemos creer que erramos decisiones; es como si pensáramos que ahora somos más listos que antes, como si tu yo del pasado no hubiera valorado todos los pros y los contras.
No hay que desanimarse por las decisiones equivocadas que uno toma. Debes confiar en tu yo antiguo. Ciertamente tu yo con quince años pudo equivocarse por no estudiar aquella asignatura o tu yo de veintitrés por ir a aquel viaje o tu yo de veintisiete por aceptar aquel trabajo. Pero fuiste tú quien las tomó y seguramente dedicaste un tiempo en tomar la decisión. ¿Por qué crees que ahora tienes derecho a juzgar lo que él (tu yo antiguo) decidió? Acepta quien eres, no tengas miedo de ser la persona en quien te has convertido con tus decisiones. 

Me encanta fiarme de mi yo joven, me encanta vivir con el resultado de las decisiones que tomó.

Albert Espinosa



Disfruta


En el deporte, como en la vida, no están los que pueden y los que no pueden.
Están los que pueden y lo saben, y los que pueden y no lo saben.

La gran diferencia entre lograr tus metas y no lograrlas está en ignorar el miedo y confiar en tus capacidades.