Con frecuencia estamos bastante seguros sobre lo que otras personas necesitan hacer, cómo deberían vivir y con quién deberían estar. Cuando se trata de otras personas, tenemos una visión clara, pero no sucede lo mismo con nosotros mismos.
Con el tiempo, llegas a ver que todo lo que está fuera de ti es un reflejo de tu propio pensamiento. Comprendes que la realidad no es una sola, única y exacta, sino que tú eres el narrador de tu propia historia, el proyector de todas las historias, y el mundo es la imagen proyectada de tus propios pensamientos.
Con el tiempo, llegas a ver que todo lo que está fuera de ti es un reflejo de tu propio pensamiento. Comprendes que la realidad no es una sola, única y exacta, sino que tú eres el narrador de tu propia historia, el proyector de todas las historias, y el mundo es la imagen proyectada de tus propios pensamientos.
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